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Festival de Vida y Muerte de Xcaret

El Festival de tradiciones de vida y muerte del parque Xcaret es un espectáculo asombroso que combina tradición, historia, arte y costumbres. La edición número doce de este evento se llevará a cabo del 30 de octubre al 2 de noviembre, cuatro días espectaculares en los que se disfrutará, entre muchas otras actividades, de danza, música, teatro, talleres, gastronomía, invitados especiales (un estado de la República mexicana con todas sus tradiciones), concierto de gala, altares, rituales, fotografía y todo tipo de expresión cultural.

El eje de toda esta celebración, que es una de las más importantes de México por su belleza y riqueza cultural, es el Día de Muertos, que en realidad no se trata de un solo día, sino de cuatro para que pueda ser disfrutado por los miles de visitantes de parque.

El Día de los Muertos se celebra desde los tiempos prehispánicos, con la llegada de los españoles se unió a la Celebración de Todos Los Santos realizándose así una mezcla de ambas costumbres. En la región maya, es decir, en los estados del sureste de México, así como en Centroamérica donde la influencia de la cultura maya se extendió, lo que se celebra es el Hanal Pixan que significa “comida de las ánimas”.

El Día de Muertos se celebra mediante varias actividades: Durante las noches, muchas personas visitan los cementerios. Desde la mañana, la gente limpia las tumbas, las adornas con flores de cempasúchil y otra flor morada típica de la temporada conocida como “flor de terciopelo” o “mano de león”. En casa se levantan altares que siempre contienen los siguientes elementos: vasos de agua, sal, flores, veladoras, fotografías y los alimentos preferidos de los difuntos, como el tradicional pan de muerto. También se colocan las calaveritas de azúcar, con los nombres de todos los miembros de la familia así como otros dulces tradicionales.

Lo que distingue al Día de Muertos del Hanal Pixan es que se llevan a cabo rituales de origen maya y la comida es típica de la región. Se elabora algo que se conoce como Pib, es un tamal gigante que se cocina enterrado, se hace con piedras calientes; se prepara una mezcla de carnes de cerdo y pollo condimentadas y se envuelve en hoja de plátano. También se preparan dulces tradicionales y que son exclusivos de esta época como los de calabaza, papaya y coco.

Es muy importante reconocer la dedicación que se invierte en esta celebración. La gente de Xcaret, muchos de los cuales son lugareños y, por lo tanto, descendientes directos de los mayas, se empeñan y organizan para mostrarle a todo el mundo la importacia de esta tradición

Una de las cosas más valiosas que deben destacarse es que cada año hay cosas diferentes, el trabajo de investigación, de constante mejora y la participación de miles de personas han hecho este festival famoso internacionalmente.

Aquí encontraremos representaciones teatrales, la lectura de poesía, las exposiciones de artesanías (una de las cosas que llama más la atención es el tejido de palma en miniatura; desde aretes, llaveros, hasta representaciones en tamaño real de las tradicionales calacas), las muestras culinarias con guisos especiales que sólo en esta temporada se preparan.

En resumen, se trata de una celebración de vida, cuyo objetivo es honrar a todos aquellos que vivieron antes que nosotros y que nos han dejado un legado, una aportación, un tesoro, un presente lleno de tradiciones. Asistir a este festival es sinónimo de abrazar olores y sabores, dejarte envolver en los colores de la vida, a través de los vestuarios y maquillajes, y dejarte acariciar por las “calaveritas” esos pequeños poemas graciosos que se componen unos a otros, a la luz de las velas, y al calor del amor que se respira entre tantas personas vestidas con sus tradicionales hipiles, ternos y guayaberas, traspasando la frontera del más allá.